viernes, 21 de junio de 2024

Fiesta de San Luis Gonzaga, Confesor (21 de Junio).

El Espíritu Santo <<distribuidor de los dones celestiales>>, hizo de Luis, joven príncipe de la noble familia de los Gonzaga, un ángel de la tierra.

Vino al mundo en el castillo de Castiglione (Italia), en circunstancias tan difíciles, que hubieron de apresurarse a bautizarle. Siendo niño, creían llevar un ángel cuantos le tomaban en brazos. A los nueve años hizo en Florencia y ante el altar de la Santísima Virgen, el voto de virginidad, y durante toda su vida practicó la más severa modestia en su mirada. En medio de las seducciones de las cortes de los príncipes, conservó siempre con tanta fidelidad su primera inocencia, que se diría confirmado en gracia. A los once años recibió por vez primera y de manos de San Carlos Borromeo, el Pan de los Ángeles.

A los diecisiete años ingresó en Roma, en la Compañía de Jesús, de la que es una de sus glorias. Se distinguió tanto por su mortificación y por su amor divino, que se le compara al de los Escogidos, en la condición en que los fijará la resurrección general.

<<Viven como ángeles>>, dice Jesús, porque el alma ejercerá el pleno dominio sobre el cuerpo, el cual entonces participará de su naturaleza espiritual.

A la edad de veintitrés años (1591), revestido de su inocencia como de una túnica nupcial, en la que brillaban las perlas de sus continuas lágrimas, murió víctima de su caridad con los apestados, y <<escaló la montaña santa>>, para tomar parte allí en el banquete celestial en el que Dios regala a los limpios de corazón.

Benedicto XIII le propuso como dechado a la juventud; para que, si no le imita siempre en su inocencia, le siga por lo menos en su penitencia.

¡Oh joven angelical! Pudiste traspasar la ley de Dios. Pocos se habrán visto en mayores peligros que los que rodeaban a la juventud en los palacios del Renacimiento. Danos valor y fuertes convicciones para resistir al embate de las pasiones, causa de los errores de la mente. Mira por esa falange aguerrida de jóvenes, que se honran con el nombre de Luis, y por querida Compañía, que tanto amaste.

Religioso Jesuita, fue canonizado el 13 de diciembre de 1726, por Benedicto XIII, quien lo declaró patrón de la juventud, título confirmado por Pío XI en 1926. Se le representa vestido de sotana y sobrepelliz, con un lirio, referido a su inocencia; una cruz, referida a su piedad y sacrificio; una calavera, referida a su temprana muerte; y el santo rosario, referido a su devoción por la Santísima Virgen María.


N. de la R.: Texto tomado del Misal Diario y Vesperal de Dom. Gaspar Lefebvre.


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